Aparatos electronicos chinos: Todo lo que debes saber

Aparatos electronicos chinos

Son muchos los aparatos electrónicos que se suelen utilizar de manera habitual en muchos hogares que tienen un origen chino. De hecho, ver en las etiquetas de los mismos “Made in China” es algo realmente habitual. Sin embargo, son muchos los que opinan que los aparatos electrónicos chinos no ofrecen la mejor calidad.

aparatos electronicos chinos

Los aparatos electronicos chinos son muy habituales en la actualidad

 

Aparatos chinos, un boom a buen precio

Es evidente que en los últimos años se ha producido un aumento realmente considerable de la cantidad de aparatos electronicos chinos que se venden a nivel mundial (aunque no se trata solo de este tipo de aparatos, sino de otros muchos productos, desde la alimentación hasta la ropa o los juguetes). Gran parte de la razón por la que los productos chinos se han convertido en una de las primeras opciones en los mercados europeos y de todo el mundo está relacionada directamente con su precio, muy inferior al de productos similares de fabricación en el propio país. Ciudades como Shangai son auténticos paraísos para las empresas que se dedican a importar productos chinos: despertadores, móviles, electrodomésticos, ordenadores, tablets… La variedad de aparatos es enorme y los precios son realmente atractivos a primera vista, pero la verdad es que no es oro todo lo que reluce”.

Aparatos electronicos chinos, ¿calidad y buen precio?

Una de las cosas que más se cuestiona en relación a los productos chinos es su calidad. Sin duda, son expertos en el mercado de las imitaciones, pero un producto parecido no siempre es el mismo que el original, sobre todo en relación a la calidad y los resultados. IPhone, móviles, televisores… Son muchos los productos chinos que llegan a las tiendas europeas con precios muy bajos y con una apariencia muy similar a la de los originales, pero con una calidad cuestionable. Eso sí, no sería justo generalizar, puesto que hay empresas chinas que trabajan con una buena calidad y que tienen sus propios productos, a precios algo más asequibles, puesto que se fabrican en grandes cantidades y con bajos costes, pero que lanzan sus productos originales y con una apuesta por la calidad. Es decir, que a la hora de elegir aparatos chinos, es importante seleccionar para evitar sorpresas.

 

APARATOS ELECTRONICOS CHINOS, ¿BUENOS, BONITOS Y BARATOS?

Respecto a los electrodomésticos chinos no todas las generalizaciones tienen la misma suerte. Si bien es un hecho conocido por la opinión pública que los costes de los productos chinos son muy bajos, esto no siempre redunda en una baja calidad de los productos. De hecho hace ya bastante tiempo que los expertos analizan el fenómeno de la deslocalización productiva, es decir, que marcas occidentales fabrican productos en china u otros países con bajos costes de producción y luego los introducen en los mercados occidentales. Por lo cual, no es de extrañar por ejemplo que un producto de marca alemana, traiga el rotulado “made in china”, con lo cual el lugar de fabricación pasa a un segundo plano

LA MARCA ¿EVIDENCIA DE CALIDAD?

La calidad de un producto sólo puede medirse en la práctica a través de lo que los investigadores llaman un método ex post, es decir, no puede saberse previamente, sino hasta haber utilizado los aparatos electronicos chinos. Por esta razón, una de las estrategias más solidas en términos comerciales es la consolidación de marca. Al elegir una marca un consumidor se hace una expectativa de calidad del producto. En efecto, se trata de un criterio también aplicable a los productos y particularmente a los electrodomésticos fabricados en china. Pues en la actualidad muchos de los productos comercializados por marcas europeas, incluso como primera marca, son fabricados en el país asiático. Pero además también funciona este sistema con las marcas blancas, de modo que la procedencia no es un factor definitivo.

EL PRECIO

Por otra parte, los costes de producción en China han subido considerablemente en la última década, sobre todo asociado a los costes de los grandes centros productivos, como Shanghái, y al encarecimiento de la logística. Por otra parte, el actual tipo de cambio no hace imposible que marcas chinas comiencen a fabricar productos en Europa, al menos para el mercado local, como ya lo han anunciado, en forma de proyecto, algunas de las marcas más importantes de aparatos electronicos chinos, que ya cuentan con procesos de ensamblaje en Italia y en países de Europa del este.
En resumen, la calidad depende mucho más de la línea de productos, marca y tipo de tecnología, que de la procedencia de fabricación.

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